|
Leyes educativas en España (II parte)
En el anterior artículo hemos comprobado que con la Ley General de Educación de 1970 se inician muchos cambios en los sistemas educativos españoles aunque hubo que esperar a la aprobación de la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo para establecer en diez años el periodo de obligatoriedad escolar. Esto proporcionó un impulso y prestigio social a la formación profesional que permitiría finalmente equiparar a España con los países más avanzados de su entorno.
A partir de los noventa, se empieza a tener en cuenta la necesidad de ir mejorando la calidad de la educación y para ello se empiezan a hacer evaluaciones sobre la reforma de las enseñanzas medias, que se desarrolló en los años ochenta. Estas evaluaciones dieron como resultado un nivel insuficiente de rendimiento en el sistema educativo español, en consecuencia, se aprobó la Ley Orgánica de la Participación, la Evaluación y el Gobierno de los Centros Docentes, en el año 1995. Esta nueva ley tenía el propósito de desarrollar y modificar algunas de las disposiciones establecidas en la LOGSE para mejorar la calidad de la educación.
En el año 2002, siguiendo la tónica de mejorar la calidad de la educación, se aprobó la Ley Orgánica de Calidad de la Educación, que no llegó a aprobarse.
Más tarde, se pone en marcha la nueva Ley Orgánica reguladora del Derecho a la Educación, LODE, con la intención de cumplir los principios que aparecen en la Constitución española y garantizar el pluralismo educativo y la calidad.
Después de la LODE, se vuelve a promover otra ley en 2006, Ley Orgánica de Educación, LOE, que intenta mejorar deficiencias que siguen presentes en el sistema educativo español e incorpora algunas novedades.
Con la mención de todas las leyes que han pasado por nuestro país hemos concluido el repaso a las mismas. Podemos observar que las leyes educativas que han pasado por nuestro sistema no han sido escasas, ya que en un periodo corto de tiempo se han ido sacando a la luz nuevas leyes, según el partido político que ha gobernado.
Si comparamos nuestro sistema educativo con los sistemas educativos de los países que, según PISA, son los pioneros en materia educativa, podemos decir que España queda en uno de los últimos lugares. Ante esta situación podemos tener varias respuestas y varios factores que influyen en que la educación española no consiga el nivel de los mejores países, en materia de educación. Pero lo más importante es responder a la siguiente pregunta ¿es el sistema educativo español eficaz cuando cada cierto tiempo se están cambiando las leyes educativas? Como opinión personal, creo que no es conveniente que cada cierto tiempo estemos cambiando las leyes educativas, ya que, no damos la oportunidad de conocer los resultados de las leyes aprobadas con anterioridad, y por tanto, no sabemos los errores que hemos cometido. Antes de aprobar y llevar en marcha estas leyes, es conveniente que todos los profesionales en materia educativa, indiferentemente del partido político al que se pertenezca, establezca unos objetivos comunes y prioritarios que debe cumplir nuestro sistema educativo. Sólo desde esta perspectiva podemos llegar a tener una ley educativa sólida y podemos evaluarla e ir aprendiendo de los errores.
|