Inicio arrow Más Secciones... arrow Medicina Alternativa arrow Medicina Alternativa: Homeopatía
Medicina Alternativa: Homeopatía Imprimir E-Mail
Escrito por Isabel Sierra   
lunes, 15 de febrero de 2010

Homeopatía



Érase una vez, durante una mortal epidemia de viruela, un vaquerito y una vaquerita que se amaban tiernamente desde su infancia. El vaquerito era bizco y le gustaba mucho el tocino salado y las patatas. La vaquerita no se había alimentado más que de lácteos y mermeladas, y tenía frecuentes jaquecas…


El vaquerito, acariciando sus novillos aquejados de “viruela”, había contraído por contagio las mismas pústulas que sus vacas…
El vaquerito, paseándose de la mano con su dulcinea por los caminos románticos del campo, le había transmitido las mismas pústulas contagiosas…


Estas pústulas ,como ya sabemos ,se parecen mucho a las de la viruela. El vaquerito y la vaquerita no fueron alcanzados por la epidemia, se casaron muy pronto y tuvieron muchos hijos…

 

Por el contrario, la mayoría de la gente de su entorno perecieron, incluso si eran de su misma edad, si estaban enamorados, les gustaba pasearse por senderos románticos, les gustaba el tocino salado y las confituras, eran bizcos o sufrían jaquecas. Sin embargo, los vecinos que también habían contraído accidentalmente la “viruela” cuidando de sus vacas, continuaron indemnes, incluso si no estaban enamorados, no eran románticos, no les atraía especialmente el tocino salado o la mermelada, no presentaban estrabismo ni jaquecas y sin importar la edad que tuvieran…

 

Fue a partir de una historia de este tipo cuando hacia 1796, y gracias a su espíritu de observación, Jenner descubrió o inventó la “vacunación”.

 

Hahnemann, en la misma época, descubrió o inventó la “homeopatía”.

 

Había visto, estudiando diferentes materias médicas de su época, que determinadas sustancias medicamentosas eran susceptibles de curar síntomas parecidos a los que podían provocar; en otros términos, que parecía existir en determinadas circunstancias, un paralelismo de acción entre el poder toxicológico de una sustancia y el poder terapéutico.

 

Hahnemann acogió el descubrimiento de Jenner como un argumento más a favor de su hipótesis.

 

La similitud entre las pústulas de la “vaccinia” y las pústulas de la “viruela” era una “Concordancia homeopática” puesto que estas lesiones anatómicas daban testimonio de un semejante (homeo) sufrimiento o enfermedad (pathos). La experiencia mostraba que esa concordancia conllevaba una posibilidad de terapéutica o prevención.

 

Así Jenner, a finales del siglo XVIII , observando esta “relación”, esta “Concordancia” patológica e imaginando la vacuna antiviruela,  hizo homeopatía sin saberlo.

 

Pero para verificar su hipótesis sobre el paralelismo entre el poder toxicológico y terapéutico de una sustancia medicamentosa, Hahnemann debía conocer la farmacodinámica de las diferentes sustancias en el organismo. Se impuso entonces, como una obligación, comenzar a experimentar sobre los individuos sanos la acción de las diferentes sustancias utilizadas en la farmacopea de su época. Hay que comprender que la Materia Medica es una suma de síntomas farmacológicos y que Hahnemann fue uno farmacólogos de la medicina experimental.

 

A la Materia Médica de la época, que solo abarcaba sintomas farmacologicos, cronológicamente, Hahnemann agregó:

1. Signos toxicológicos: se incluyen aquí todos los conocimientos suministrados en su época de envenenamientos históricos, accidentales, voluntarios o profesionales.
2. Signos y síntomas experimentales obtenidos con dosis subtóxicas sobre sí mismo o sobre individuos de su entorno. Recogía todas las reacciones obtenidas en los diferentes aparatos con su repercusión neurológica y comportamental.
3. Con el fin de verificar el fenómeno de similitud cuya existencia había supuesto, administró mas tarde con un objetivo terapéutico las sustancias medicamentosas a los enfermos cuyos síntomas patológicos correspondían a las manifestaciones tóxicas.

 

Entonces constató que a menudo obtenía una mejoría o una curación, pero, a cambio, frecuentemente,  una agravación de los fenómenos mórbidos. Para evitar esa agravación tuvo la necesidad de utilizar dosis menos fuertes, o sea, infinitesimales.

 

Los  principios de la homeopatia  pues, son los siguientes:

- LO SEMEJANTE CURA A LO SEMEJANTE ( similia similibus curantur)
- DOSIS MUY DILUIDAS INCLUSO INFINITESIMALES.
- POTENCIACION O SUCUSION DEL REMEDIO.

 

Conecta con

Dra. Isabel Sierra Hernández

Medicina General, Master Universitario en Acupuntura, Master Universitario en Homeopatía, Master Universitario en Medicina Biológica, Especialista en Kinesiología Holística, colegiado nº: 12489

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla







 
< Anterior   Siguiente >
Pásatelo bien en la feria 2009
bulevar.gif
Xprésate - Envía tus trabajos expresándote

     

mariquita torres pizarra.jpg
Frase del día

Errar es humano... pero echarle la culpa a otro, es mas humano todavía.
La Columna
Más Artículos...
Novedades en secciones
Sala de exposiciones
pizarra2.png