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Cortijos, caballos y ganadería

Escrito por Lebrija Digital.

Cortijo La Guaracha

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 Pastando junto al Guadalquivir

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El territorio sobre el que se asienta la Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir ha sido históricamente una zona eminentemente agraria y ganadera, en la que las viviendas típicas rurales, los cortijos, constituyen todo un ejemplo de la forma de vida que antaño se llevaba en el campo por parte de las familias que en ellas habitaban y que se dedicaban a la actividad agroganadera. El Bajo Guadalquivir también ha sido tradicionalmente tierra del caballo y del toro bravo, y aún en la actualidad acoge en su territorio yeguadas de gran prestigio, como la de “Rafael Ayala”, y algunas de las ganaderías taurinas más importantes como las de “Guardiola” o “Buendía”, en Utrera.

Disgregadas a lo largo de los términos municipales de las localidades del Bajo Guadalquivir, muchos de estos cortijos o haciendas han sido y están siendo rehabilitados como alojamientos rurales, ofreciendo hoy al visitante la alternativa de realizar actividades de ocio en la naturaleza, como exhibiciones ecuestres, clases de equitación, paseos a caballo, visita a yeguadas, excursiones campestres, caza o incluso el desplazamiento a ganaderías de reses bravas.

La campiña, entre los términos de Utrera y Los Palacios, es un lugar idóneo para comenzar nuestro viaje. En la carretera de la estación de D. Rodrigo, que conecta la N-IV poco antes de llegar a Los Palacios con la carretera Sevilla-Utrera, el cortijo “La Indiana”, rodeado de arboledas de eucaliptos, olivares y tierras de labranza, representa uno de los ejemplos de arquitectura rural mejor conservados tras su restauración para alojamiento rural. A un escaso Kilómetro de éste, en la misma carretera, la “Hacienda de Orán” o el cortijo “La Corbera” también deleitan al visitante con unas instalaciones decoradas al más puro estilo andaluz e ideales para el contacto con la naturaleza o el descanso.

Muy cerca de ambos cortijos se encuentra la yeguada de “Rafael Ayala”, tal vez la más prestigiosa de la campiña del Bajo Guadalquivir, dedicada a la cría del caballo español y muy premiada en concursos morfológicos. También es interesante visitar a escasos kilómetros de Utrera en dirección a la capital la reserva animal “Trance de Aragón”, en la hacienda del mismo nombre, donde se pueden avistar especies de aves, felinos y otros mamíferos (avestruces, ciervos, leones, etc...).


Cerca de Utrera, sobre una extensa llanura, desde la carretera de “Las Alcantarillas” se divisan en la lejanía los toros que pastan en el cortijo “El Toruño”, pertenecientes a la ganadería de “Guardiola”. En esta ganadería podremos apreciar la casta y la nobleza del toro entre olivos y encinas, desde su nacimiento a su edad adulta, en la que los ejemplares más bravos serán lidiados en las más importantes plazas de toros. En Los Palacios podemos detener-nos en las haciendas “San Juan del Hornillo”, “San Rafael” o el “Cortijo de Juan Gómez," sin olvidar las instalaciones del corredero municipal de “El Palmar”, muy buenas para practicar la doma vaquera y el acoso y derribo de reses. La relación de esta localidad con el caballo y el toro ha sido el motor para la organización anual de la Feria Agroganadera y Comercial, que se celebra a finales de abril.

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 Hacienda Orán

Partiendo desde Los Palacios por la N-IV en dirección a Sanlúcar de Barrameda, en un camino rodeado por una amplia llanura de tierras de labor que vislumbra la llegada a terrenos de marisma, llegamos a Las Cabezas de San Juan. “Los Almendrillos” (hasta hace pocos años lugar de pasto de toros), “Bartolomé”, “Torres Alocaz” o “Las Harinosas”, entre otros cortijos, nos muestran un fiel reflejo de lo que era la vida en estas casas rurales.

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 La Corbera


Si queremos disfrutar de todo tipo de actividades de recreo en la naturaleza o excursiones, disponemos de cortijos rurales rehabilitados para nuestro alojamiento. A un kilómetro de Las Cabezas en dirección a Sevilla encontramos la casa rural “El Gamo”, con estancias rústicas cuidadas hasta el mínimo detalle; junto a la N-IV, la hacienda “San Rafael” constituye un enclave estratégico a medio camino entre Sevilla hasta Jerez de la Frontera, donde el sosiego y la tranquilidad del entorno resultan especialmente gratificantes. En la carretera que une Las Cabezas con Villamartín, aunque en el término municipal de Utrera, y con la Sierra de Grazalema de fondo, el cortijo “Soto Real” presenta todo tipo de comodidades y servicios. Recientemente convertido en hotel rural de máxima calificación turística, se ubica en una finca de suaves lomas entre campos de cereales y alberga en su interior un pequeño embalse. En la carretera SE-445, en dirección a Montellano, el "Cortijo Alguaciles Bajos" también ha sido rehabilitado como alojamiento rural, conservando toda su esencia del pasado.

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 Cortijo Al Ventus


Siguiendo hacia Sanlúcar, en plena marisma del Guadalquivir, Lebrija y Trebujena, también conservan este tipo de edificaciones. Este es el caso del cortijo “El Rulo” o “La Señuela”, en Lebrija, y de “Alventus”, en Trebujena. Tanto “La Señuela” como “Alventus” se sitúan a pocos metros del río Guadalquivir, en plena marisma y frente al Coto, junto a la carretera que bordea el Guadalquivir desde Los Palacios hasta Sanlúcar. El entorno de “La Señuela”, en rehabilitación, representa un marco ideal para actividades fluviales acuáticas. De la importancia de “Alventus” da idea el hecho de que el propio rey Alfonso XIII se alojaba en este cortijo tras sus jornadas de caza en el entorno de Doñana. Aún hoy es lugar de pasto de ganadería brava. Sanlúcar de Barrameda también nos brinda la posibililidad de hospedarnos en casas rurales como las de “La Algaida”, “Alíjar” o “San José de Calasanz”, desde las que planificar visitas a monumentos y bodegas, actividades deportivas y ambientales, excursiones a Doñana, etc...

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 Cortijo La Indiana

Pero en Sanlúcar, su evento más importante tiene como gran protagonista al caballo. Nos referimos a las mundialmente conocidas “Carreras de Caballos”, que se celebran durante el mes de agosto junto a la desembocadura del Guadalquivir, frente al Coto de Doñana. Estas carreras son las más antiguas de España y están declaradas de Interés Turístico Internacional. Las primeras competiciones se realizaron a mediados del s. XIX y tienen su origen en las carreras que organizaban los propietarios de caballos que transportaban el pescado por la playa de Bajo de Guía.

Ya en Rota, el visitante puede disfrutar con la visita a las instalaciones de la Escuela Hípica Municipal o a las del Club Hípico “La Espuela”, donde tiene la posibilidad de alquilar algún caballo para recorrer el bello entorno natural de la villa. Para finalizar nuestro recorrido por las viviendas típicas rurales de la comarca no podemos olvidar la visita a los “Mayetos”, en Rota, viviendas que a principios del S.XX habitaban los agricultores roteños. Localizadas en el parque del mismo nombre, muestran en su museo los aperos empleados en las faenas de la tierra.